En la región de Kamchatka y Siberia, en Rusia, existía la creencia de que los terremotos ocurrían por la acción de un dios llamado Tuli, quien conducía un trineo cargado con la Tierra y tirado por perros. Según esta tradición, cuando los perros se detenían para rascarse las pulgas, el suelo temblaba. Esta explicación forma parte de las antiguas leyendas creadas por distintos pueblos para interpretar los sismos antes de que existiera una comprensión científica de los procesos geológicos.
Referencia: U.S. Geological Survey (USGS). Earthquake Legends. https://www.usgs.gov/programs/earthquake-hazards/earthquake-legends