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La palabra “tectónica” proviene del griego tekton y significa “constructor”. La teoría de las placas tectónicas explica muchos fenómenos geológicos en forma satisfactoria; aunque en la actualidad está ampliamente aceptada dentro de la comunidad científica, su desarrollo histórico tardó mucho tiempo.

Numerosos investigadores ya habían notado las grandes similitudes entre las costas de América del Sur y África, las cuales encajaban como en un rompecabezas (Figura 1), sugiriendo que en algún periodo pudieron haber formado un único continente, tal y como se aprecia en la Figura 2.

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Figura 1.

 

Figura 2.

(http://pubs.usgs.gov/publications/text/historial.html)

En 1912 un meteorólogo llamado Alfred Wegner, fue el primero en aportar numerosas pruebas de que, en efecto, los continentes pudieron haber estado unidos en un pasado remoto, hace unos doscientos millones de años. Él se basó en observaciones de cambios magnéticos y climáticos, similitudes de rocas y fósiles entre continentes ahora distanciados por grandes océanos entre otros. Wegner propuso que todos los continentes una vez formaron un único supercontinente al cual llamó Pangea (palabra griega que se traduce como todas las tierras).

A pesar de todas sus pruebas, Wegner no pudo describir el tipo de mecanismo que provocaba que un continente se desplazara a través del océano, y de teoría, su investigación se redujo a ser una “hipótesis interesante”. El problema fue precisamente haber pensado que los continentes se habían desplazado “sobre” el fondo oceánico. Se necesitarían fuerzas enormes para literalmente arrastrar todo un continente sobre el fondo del mar.

 

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Figura 3.

Mapa fisiografico de Heezen-Tharp de 1977

No fue sino hasta la llegada de la década de 1960 cuando, a raíz de las múltiples exploraciones del fondo oceánico a causa de la segunda guerra mundial, se observó que el fondo del océano presentaba un relieve complejo. Se comprobó la existencia de grandes valles y cordilleras (Figura 3) pero además un hecho curioso: la edad de las rocas que formaban el lecho marino era mucho menor que la de las rocas que formaban los continentes. Esto solo sería posible si la corteza del fondo del mar estuviera siendo creada en algún lugar mientras que la corteza más vieja estuviera siendo destruida en otro.

 

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En el período de 1963 a 1966 los científicos F. J. Vine y D. H. Matthews confirmaron esa hipótesis por medio de estudios del magnetismo de las rocas. En efecto, existen zonas en el fondo del mar llamadas dorsales oceánicas, en las cuales el material fundido del interior del planeta emerge a la superficie. Este material se encuentra en estado líquido, por lo que los minerales se mueven libremente; conforme se enfría, ciertos componentes tienden a alinearse con el campo magnético existente en ese momento.

Figura 4.

(http://www2.nature.nps.gov/geology/usgsnps/animate/pltecan.html)

 

El campo magnético, por su parte, no siempre ha estado alineado hacia el norte como en el presente, sino que ha presentado “inversiones”. A modo de ejemplo, una brújula que actualmente apunta hacia el norte (sur magnético de la Tierra) apuntaba, hace miles de años, en dirección contraria. Es así como, estudiando las inversiones del campo magnético en las rocas de varias épocas, se logró probar que, en efecto, el fondo del mar estaba siendo continuamente creado en las dorsales; en la Figura 4 se muestra este fenómeno: conforme nuevo material emerge a la superficie, éste se solidifica, pero conserva la dirección de magnetización que existía durante su época de procedencia. Finalmente, las bandas de igual color que ahora se encuentran separadas miles de kilómetros entre continentes, tuvieron el mismo origen hace millones de años.

Los científicos creen que la corteza del planeta “flota” sobre un material mucho más denso y caliente llamado manto. El manto, debido a las grandes presiones a las que está sujeto, se comporta como un líquido que tiene la capacidad de fluir. Dentro del manto existen corrientes de convección, que son movimientos verticales de material fundido que al calentarse a grandes profundidades tiende a subir, mientras que el material más frío y pesado tiende a bajar. El proceso de convección es el mismo por medio del cual se calienta el agua hasta llevarla al punto de ebullición (Figura 5).

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 Figura 5.

(http://pubs.usgs.gov/publications/text/dynamic.html)

Figura 6.

(http://ve.ou.edu/weaver/plates/subduct.htm)

La teoría de la tectónica de placas cobró fuerza nuevamente y hoy en día se saben cosas tan sorprendentes como que la India estuvo una vez unida a África y como que Australia tuvo un clima mucho más frío ya que se encontraba cercana al Polo Sur unida a la Antártica.

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Figura 7.

(http://pubs.usgs.gov/publications/text/historical.html)


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