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Figura 1.
Figura 2.

 

Figura 3.

 

Licuefacción es el nombre de un fenómeno que se presenta algunas veces durante los sismos, especialmente en suelos arenosos y con gran cantidad de agua. En suelos como estos, las vibraciones causadas por los temblores causan un reacomodo de los granos de arena en una formación más densa, por lo que el agua que se encuentra entre los granos tiende a ascender con gran presión, arrastrando consigo una cantidad de éstos hasta la superficie, formando pequeños “volcanes de lodo”.

La licuefacción en un terreno puede ser causante de graves daños a las estructuras (como inclinación y hundimiento) debido a que genera debilitamiento del suelo sobre el cual están construidas. El nombre de éste fenómeno se debe precisamente a que el suelo se comporta momentáneamente como un líquido.

Las dos primeras fotografías corresponden a efectos del terremoto de Limón. En la primera se pueden observar claramente los “volcanes de lodo” por donde emergió agua y arena, claro indicio de licuefacción. Nótese los daños en la carretera. La segunda fotografía es de daños en el muelle Alemán.

La tercera fotografía corresponde al terremoto de Cóbano de 1990. Muestra el desplazamiento vertical del Edificio Municipal de Puntarenas, debido al asentamiento del suelo.

 

Deslizamientos


Figura 4.

 

Un deslizamiento se define como un movimiento repentino hacia abajo de materiales de la superficie terrestre. Los deslizamientos son efectos comunes de los sismos, debido a que la vibración asociada con los mismos tiende a desprender material del terreno, sobre todo en las laderas de las montañas.

Entre mayor sea la pendiente en un terreno, más susceptible es el material en el mismo a deslizarse hacia abajo. La cantidad de agua en el suelo también es un factor que influye en la propensión de un terreno a sufrir deslizamientos. Entre más saturado de agua esté el material en el terreno, menos cohesión posee, por lo que se vuelve menos estable.  También, entre más rocoso y compacto sea el suelo, es menos probable que se desprenda una porción del mismo. 

La fotografía corresponde a un deslizamiento producto del terremoto de Limón, en la cordillera de Talamanca, sector de Sixaola. Puede observarse que las inmediaciones de la zona en que se desprendió el suelo presentan una gran pendiente, lo cual hizo más factible que ocurriera un deslizamiento.